Restaurante Magritte en Buenos Aires
28 Agosto 2010 por Claudio · 1 Comentario
Por ahora mi “gallego” favorito. Y la tiene dificil otro restó Mediterraneo Español que pueda superar mis espectativas basadas en Magritte. La relación calidad, precio y cantidad nos resultó anoche más que ideal.

Es la primera vez que repito restaurant. Inicalmente ibamos a ir a comer pastas, pero lo dejamos para la próxima, no importa porque. Felizmente, Chef Ferreyra, mi cómplice en esta oportunidad quiso comida Española, y a mi me pierde el Mediterraneo, de manera que para allí fuimos.
Magritte se encuentra en el barrio porteño de Villa Urquiza, apartado de cualquier polo gastronómico de la ciudad, pero en una esquina tradicional del barrio. Me pareció en un principio que es muy visitado por gente del barrio, pero después noté el mismo trato de los mozos hacia nosotros, como si también fueramos seguido. Se trataba de pura cordialidad.
Tuvimos que esperar unos minutos al llegar que se desocuparan mesas, pero una vez ubicados comenzó nuestra grata velada.
Nuestros entrantes serían Boquerones para mi y Salmón para mi compañero. Vean en las fotos la porción generosa, donde los boquerones fueran servidos sobre tostadas bien crocantes y condimentados con vinagreta de pimientos, cebollas cortados en brunoise, vinagre y aceite de oliva (en Argentina sería nuestra Salsa Criolla). El Salmón, abundante también sobre blinis acompañado de lechugas y endivias.

El principal, Rissotto con Cordero. Tuvimos que esperarlo pacientemente, y no nos defraudó. Fue servido en su punto justo de sabor y cremosidad. El cordero bien especiado bien rico también.
Venta del Quijote en Puerto Lápice. Un Recetario con sabor manchego.
26 Agosto 2010 por jlastras · Deja tu comentario
Desde la llanura manchega Puerto Lápice ha sido testigo fiel de parte nuestra historia. Tras su origen que parece puede ser romano ha visto como se construían y destruían caminos, calzadas, castillos, quinterías, posadas, de los que actualmente quedan algunos vestigios.
Dicen algunos testimonios que Don Quijote de la Macha vivió en esta localidad algunas de sus aventuras, o debería decir desventuras, como la de los Monjes Benitos. Cuenta la historia que el hidalgo se encontró por estas tierras a unos frailes de San Benito que acompañaban a una distinguida dama vizcaína que se dirigía a Sevilla. Pensando Don Quijote que la tenían secuestrada se decidió a atacar a los pobres monjes, y los dos frailes salieron corriendo. Don Quijote fue a ver a la señora, pero el escudero de ella atacó a Don Quijote. Don Quijote y el escudero vizcaíno se enfrentan y Don Quijote clava su espada al vizcaíno y cuando está a punto de matarle, las señoras que iban con él le piden que no le mate. Finalmente Don Quijote aceptará con la condición que se presente ante Dulcinea.
Respecto a la Venta son algunas las teorías que la relacionan con la obra de Cervantes y por ello lleva su nombre. Fundada en 1966, durante más de cuarenta lleva dejando testimonio de tan glorioso hidalgo y en sus cocinas se elaboran las más fieles recetas de la contundente y exclusiva comida manchega.
Este verano aprovechando un viaje muy rápido a Santa Elena Despeñarperros y pudimos disfrutar de sus viandas y del sabor añejo del lugar. La comida manchega está a la altura pero en mi opinión algo pasada de precio, supongo posiblemente, que debido al interés turístico del lugar. Una parada para comer o unas migas en su pequeña barra permiten respirar el ambiente manchego y siempre harán el camino más fácil.
|
|
|
|
De lo mejor de la venta es su carta y la notoriedad que en ella adquieren las diferentes elaboraciones manchegas. Dejarme que os entretenga con el magnífico recetario que además de en la Venta tenéis disponible en la web de la Venta, porque tanto el conocimiento que muestra como su prosa, merecen la pena.
Otto Calace Hotel en La Falda, Córdoba
24 Agosto 2010 por Claudio · Deja tu comentario
Más conocido como el Hotel de FATSA. El pasado 14 de Agosto tuve la suerte de ser invitado una vez más a este cálido hotel el cual, les voy a ser sincero no me voy a molestar en saber como está catalogado, porque realmente no interesa mucho, ya verán porqué. Si les voy a decir que, si fuera tan solo por la cocina y el servicio de salón, ha de ser un súper cinco estrellas.

¿Qué exagero?, lean esto …. Resulta que se trata de un hotel del sindicato de los trabajadores de la sanidad, a la vista está que cuenta con buen presupuesto y una buena administración. El hotel tiene muchos años, sin embargo todo el tiempo tiene renovaciones.
Podrán ver en su web site del hotel, que claramente se llevan allí convenciones, fiestas, y todo tipo de eventos acorde a la infraestructura con la que cuenta. Pero hoy les escribo está crónica como un turista trabajador de la sanidad, beneficiario de estos servicios.
El mayor atractivo para los trabajadores que se hospedan allí puede que sea la piscina, el nuevo spa, los parques, los shows, las actividades recreativas, peeeeero para mi, el momento del desayuno y la cena son lo “Más“. Toda la pastelería y todas las comidas se preparan allí.
Entonces, voy a contarles y mostrarles fotos de algunos platos de este fin de semana, verán que son muy simples, pero sepan que me fueron servidos con profundo profesionalismo y antes de poder contar hasta diez desde el momento que nos sentamos a la mesa. Cabe aclarar que en esta oportunidad había casi 200 personas para ser servidas, pero en el verano cuando suelen haber 450, la anécdota es la misma. Esto lo logran con la experiencia acumulada y la fidelidad del personal de cocina y salón, que en muchos casos llevan más de 25 años en sus puestos y están sincronizados al máximo. Muy meritorio para mi.

Los platos no necesitan tentadores nombres o descripciones, son todos súper caseros, abundantes y superan las expectativas de todos, grandes, jóvenes, niños, vegetarianos. Todos son complacidos, y al dar una vuelta por el salón observé como los platos de todo el mundo vuelven vacíos a la cocina. Los míos, ¡ni hablar! ¡no les puedo contar!, vuelvo rodando a Buenos Aires cada vez.
Restaurante La Parrilla en Ribadesella, Asturias
16 Agosto 2010 por Jugendstil · 1 Comentario
La Parrilla se encuentra en la carretera de entrada a Ribadesella, enfrente de una gasolinera de Repsol. Por su aspecto exterior y su ubicación uno no entraría a no ser que haya recibido el soplo de que es el mejor sitio para comer en Ribadesella, que recibe el pescado diariamente por un barco de Lastres o que entre sus clientes se encuentran los Príncipes de Asturias o Fernando Alonso, por ejemplo.
En la pared exterior del establecimiento lo pone: “Pescau”. Y eso es, principalmente, lo que se sirve y se come en La Parrilla.
Nada más sentarnos nos trajeron el pan acompañado por unas rodajas de chorizo. Mientras dábamos buena cuenta de él, una de las dos camareras que atienden la sala nos recitó la carta. De entrantes podemos elegir entre una buena variedad de mariscos como almejas, navajas, percebes, pulpo o cigalas. Nos decidimos por el pulpo y las navajas. Correcto el pulpo (las patatas algo duras) y muy sabrosas las navajinas de la zona. Más tarde vimos que la mesa de al lado pidieron cigalas y creedeme si os digo que eran como bogavantes. Los percebes también pintaban muy bien.
|
|
De segundos, nos dejamos aconsejar entre la muy amplia variedad de pescados al plancha que incluía por supuesto pixín (rape), besugo, rodaballo o lubina; y finalmente optamos por el virrey y unos salmonetes. El virrey o palometa roja es un pescado blanco de escama roja y sabor más intenso que la lubina. Los salmonetes como podeis ver ya eran casi salmonazos.
Sidrería El Almacén en Llanes, Asturias
9 Agosto 2010 por Jugendstil · 1 Comentario
De los múltiples chigres y sidrerías por los que nos podemos dejar caer en Llanes a mí me gusta especialmente El Almacén, cerca de la Basílica de Santa María del Concejo, de la Torre medieval y del Palacio de los Duques de Estrada.
La Sidrería El Almacén, es ahora lo que en otro tiempo fueron las caballerizas del Palacio de Posada Herrera (siglo XVIII). Este palacio vecino, es en la actualidad la sede de la Casa de Cultura de Llanes. En El Almacén además de 2 salones interiores, uno cerca de la barra y otro en el primer piso, podemos sentarnos a comer en un patio interior o en la terraza en frente del local.
La carta de El Almacén se divide en ensaladas, setas, de la mar, del güerto (huerto), del gochu (cerdo), de aquí y de allá, tablas, platos, tortillinas y postres; lo que nos puede dar una idea de la variedad de platos que podemos degustar.
Me gustaría resaltar aquí los tortos (bollos de harina de maiz) rellenos (de picadillo, de setas o de cabrales), los chipirones a la sidra, los escalopines al cabrales, las croquetas, o las especialidades de setas como por ejemplo el boletus con queso picón, el revuelto de cantarelus o el pleurotus con chorizo a la sidra; que van variando según la estación. Todos los platos se notan caseros y hechos con cariño, y están realmente buenos. Como muestra os dejo los chipirones a la sidra y los tortos.
|
|
La sidra, del lagar de Viuda de Palacio, como no podía ser menos, está buenísima y acompaña perfectamente a los platos y raciones. Podemos tomarla sola o en una potente sangría de sidra.
La Maison. Un rincón francés en Buenos Aires.
30 Julio 2010 por Claudio · 2 Comentarios

Hace seis meses se abrió este particular restaurant francés en la zona de Palermo en Buenos Aires. Para allá fui junto a Carlos, mi primer amigo, chef, socio y cómplice en la gastronomía. Ya escribiré un artículo acerca de cómo a sus treinta y pico largos, el arte culinario felizmente, le cambio la vida.
Bien, mi experiencia de anoche fue diferente a como la tenía en mente, pero de un modo u otro superó mis expectativas.
Pensé que me iba encontrar en lugar muy circunspecto, de mucho protocolo, ustedes ya saben, muy francés. Este prejuicio quedó allá a lo lejos, y así es como empezé a sorprenderme gratamente desde el principio.
La principal característica que destaco de La Maison es La Carta, real y tradicionalmente Francés cada plato.
Respecto al servicio, muy bueno por cierto, pero más relajado, lo defino como Bohemio-Francés. Esto debería trasmitir tranquilidad para quienes tengan el paradigma de un lugar estrictamente serio y formal. Todo lo contrario, Fleur gerente del lugar, con su acento tan encantador como su sonrisa, (que me derrite, digo … su acento), nos recibió y nos sugirió sus platos preferidos, y Natacha quien finalmente estuvo a cargo nos ayudó con nuestra elección definitiva.
Ni bien tomamos asiento Natacha nos acercó L’amuse Bouche, un bocado crocante de pescado con crema de queso Azul, delicioso. Durante el tiempo que nos tomamos para elegir nuestros platos, degustamos unos ricos dips de Tapenade (crema de aceitunas), Caviar de Berenjenas y Hummus (crema de garbanzos).

El entrante fue para compartir, L’assiette Campagnarde, y consta de Rillettes de Pato, Terrina del Dia, Caracoles, Bresaola, Queso de Cabra con Miel y Queso Brie, Hojas Verdes, Tomates Cherry y Uvas.
Restaurante Los Palillos del Cardenal en Madrid
24 Julio 2010 por jlastras · Deja tu comentario
Hoy os quiero hablar de uno de esos lugares en los que uno acaba por casualidad y que de forma inesperada te sorprenden positivamente por diferentes motivos.
La oferta de restaurantes coreanos en Madrid no es muy extensa y la verdad que ir a parar a uno por casualidad ya tiene su mérito, sin embargo el otro día uno de los críos tenía un cumpleaños por la Plaza de Olavide a primera hora de la tarde y decidimos buscar un sitio para comer por allí para no ir con la hora pegada. Con niños las opciones se reducen y descartando las opciones de comida basura no quedaban muchas otras y tras leer algunas buenas críticas en internet este coreano merecía una oportunidad.
El restaurante resulta algo peculiar. Su fachada parece más la de una cervecería que la de un restaurante asiático. El interior también resulta extraño, algo oscuro y desangelado, pero confortable. Cuando un entra en contacto con su carta pronto sufre cierta parálisis por exceso de información, hasta el punto que si es vuestra primera vez la elección se tornará algo complicada y merece la pena dejarse asesorar por los camareros que por otra parte lo hacen encantados.
La variedad de la carta no es debida más que a la variedad también de la cocina coreana donde podéis encontrar apetitosos platos también para los más pequeños. Esta cocina es fresca y natural y aunque se utilizan especies y algunos platos son muy picantes, en otros no abusa tanto de las salsas como la china, o mejor dicho como la china a la que estamos acostumbrados. En la comida coreana algunos platos respetan bastante la frescura y sabores de los ingredientes.




(1 votos, media: 4,00 sobre 5)



(2 votos, media: 4,50 sobre 5)




