GastronomÃa Veneciana
30 Agosto 2010 por jlastras · Deja tu comentario
Es difÃcil escribir algo sobre Venecia que no se haya dicho cientos de veces con anterioridad. Destino de millones de turistas cada año, su peculiaridad y su exquisito romanticismo se perciben paseando por cada uno de sus rincones o navegando por cada uno de sus canales. Pero precisamente por este motivo y por ese carácter excesivamente turÃstico, no siempre resulta sencillo acertar en lo gastronómico. En muchas ocasiones en visitas de pocos dÃas uno cae el lo tÃpico y fácil y su exquisita gastronomÃa puede pasar desapercibida injustamente, puesto que se trata de una deliciosa y variada cocina Mediterránea digna de ser saboreada.
Este verano hemos hecho una escapada de cuatro dÃas y podemos corroborar todo lo que de ella se dice, pero curiosamente de lo que se escribe mucho menos es de su paticular gastronomÃa. Su gastronomÃa esconde especialidades donde además de pizza y la pasta, tÃpica en Italia, podemos encontrar otras marcadas por productos marÃtimos de su laguna, además de carnes, verduras y los tÃpicos dulces venecianos, todo ello siempre bien regado por un variado surtido de vinos y cocktails.
Venecia en términos generales resulta cara y eso no es una excepción cuando hablamos de su gastronomÃa. Sin embargo como digo en muchas ocasiones comer mal puede resultar más caro que comer bien, si uno valora la relación calidad precio y diferencia lo caro, de lo costoso.
La gastronomÃa predominante es la orientada a los turistas, sobre todo en las zonas más céntricas podéis encontrar puestos de pizza al corte, kebab, bruschetta, sandwiches, frutas cortadas, etc. que permiten comer y seguir caminando  pero donde la oferta es muy similar, aunque sea una opción económica y cómoda si uno quiere aprovechar el dÃa. Luego en estas zonas existen también muchos pequeños ristorantes, trattorias o osterias de comida tradicional que exhiben sus menus turÃsticos, pero precisamente es aquà donde debéis poner especial cuidado.
Hay muchos y varidos ristorantes de este tipo y son una gran opción para comer bien y a buen precio en Venecia que además permite degustar platos de cocina tradicional veneciana. Ahora bien, mi recomendación es que sigáis dos reglas básicas, evitar las zonas excesivamente turÃsticas y evitar siempre los menús turÃsticos, además de tener menor calidad, al final  estos menús pueden resultar más caros puesto que normalmente no incluyen ni la bebida, ni el poste ni el cubierto.
En pequeños bares (bà cari) u osterÃas podéis encontrar una de las comidas más famosas de Venecia, los cicchetti, que para que os hagÃas una idea son como nuestros pinchos o tapas. Por este motivo tienen gran variedad pero además de algunos quesos y fiambres, destacan las albóndigas, las verduras asadas o fritas, polenta, tomates secos, brochetas de pescado frito, canapes de bacalao o la Sarde in saor, riquÃsimas sardinas escabechadas con cebolla y vinagre. Para acompañarlos un vino fresquito la mejor elección, sobre todo en época veraniega. Os recomiendo un Prosecco, excelente vino blanco espumoso y seco que se elabora en los montes de los alrededores de Conglediano y Valdobbiadene aunque también podéis optar por el Soave o el Pinot Grigio y si preferÃs tinto podéis probar con los deliciosos Valpoliceila, Cabernet o Amarone.
Joël Robuchon y su L’Atelier
19 Enero 2009 por jlastras · 1 Comentario
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| Foto de Joël Robuchon   |
Hablar de Joël Robuchon es hablar de uno de los principales maestros de la cocina del siglo XX, está considerado como el chef más perfeccionista del mundo y constituye de todo un ejemplo para cocineros actuales y futuros.
En los próximos dÃas en Madrid Fusión 2009 se le rendirá homenaje junto con otros nueve de los grandes, como Juan Mari Arzak, Heston Blumental, Thomas Keller, Charlie Trotter, Nobu Matsuhisa o Ferrán Adriá. Joël Robuchon fue el primer chef francés que tras comer por primera vez en El Bulli, hace ya varios años,  reconoció la genialidad de Ferrán Adriá, asegurando que serÃa su sucesor y diferenciándose de la opinión del resto de sus colegas franceses.
Como anécdota os contaré que según parece en 1996 tras haber oÃdo sobre la cocina de El Bulli, Joël Robuchon reservó una mesa y pidió que le sirvieran un menú rápido y corto porque tenÃa algo de prisa para tomar un tren de regreso a Francia. Sus primeros bocados le dejaron tan impresionado que le dijo al camarero que le sirviese todos los platos del menú porque preferÃa perder el tren que dejar de degustar la totalidad de los platos y fue allà donde conoció a Ferrán. A partir de esta experiencia calificó a Ferrán Adriá como el Dalà de la cocina y auguró que su cocina serÃa una revolución
Este francés nacido en 1945 en Poitiers, Francia, comenzó con tan solo quince años, en el 1960, como aprendiz de cocina en el Relais de Poitiers. El verano del año que cumplÃa los dieciocho entró como pinche en el Grand Hotel Dinard y en septiembre de ese mismo año marcha a ParÃs y tras trabajar en varios lugares durante más de diez años, entre ellos la barcaza Ille de France, el Frantel de Rungis, el Hotel Concorde Lafayette, el Hotel Nikko, fue el 1981 cuando abrió en ParÃs su primer restaurante llamado, El Jamón (le jambon).
Tuvieron que pasar tan solo ocho años tras la apertura de El Jamón para que la guÃa francesa Gault Millau le reconociese como Chef del Siglo. Tras mantener durante trece años las tres estrellas MichelÃn en su restaurante de ParÃs, siete años después cuando contaba alrededor de cincuenta años, en 1996, anunció que se retiraba, debido a que la presión ejercida por MichelÃn y sus crÃticos era demasiado grande. Esta retirada no fue total porque enamorado por su profesión, siete años después, volvió desarrollando un nuevo proyecto de cocina y de restauración, que de nuevo le colocarÃa entre los mejores, lugar que en realidad no habÃa abandonado nunca.
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| Foto de loremipsum   |
Este nuevo proyecto es su concepto de locales L’Atelier que hoy está establecido en ParÃs, Tokyo, Las Vegas, Hong Kong, Londres y New York, y cuyo planteamiento consiste en restaurantes donde los comensales se disponen a lo largo de una gran barra que rodea una cocina a la vista y en donde se sirven pequeñas raciones de los platos y elaboraciones mas creativas y vanguardistas del chef francés.










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