Cena crucero por el RÃo Sena
29 Mayo 2009 por jlastras · 1 Comentario
Como comentaba ayer esta semana debido a una cena de trabajo tuve la oportunidad de probar algo que habÃa pensado hacer en alguna ocasión, pero a lo que nunca me habÃa decidido. Me refiero en particular a una cena crucero sobre el RÃo Sena.
La Croisière Dîner Saveurs, que es exactamente como se llama, comienza a las 21:00 de la noche en La Marina de ParÃs, cerca de Pont Royal, frente al Louvre.
En ese lugar es donde tomas una barco que por un par de horas te llevará rÃo arriba y rÃo abajo recorriendo el tramo de Notre Dame hasta Eiffel, más o menos. El barco se mueve poco, pero quizás lo más molesto resulta el olor a diesel. Las vistas nocturnas merecen la pena aunque los fuertes focos que llevan algunos barcos para iluminar los edificios hacen que pierda algo de encanto.
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La cena está compuesta de degustación de cuatro entrantes servidos en un único plato, un segundo a elegir entre tres opciones, un curtido de quesos franceses opcional y para concluir una degustación de cuatro postres servidos también en un único plato y café.
Restaurante Capone en Torrelodones
30 Octubre 2008 por aolalla · 3 Comentarios
El sábado aprovechamos otra vez para ir a comer al Restaurante Capone en Torrelodones. Este restaurante se encuentra en la zona conocida como la Colonia, justo enfrente de la estación de cercanÃas de RENFE. Ocupa una construcción clásica de la zona: una impresionante casa de piedra granÃtica. En realidad no es un restaurante, sino que se trata de dos restaurantes. El primero es Capone propiamente dicho, sito en la planta baja. Es un restaurante italiano, con los menús clásicos a base de ensaladas, pasta y pizzas, complementado con algunas carnes (un entrecot de buey francamente apetecible por ejemplo). Yo no suelo ir a esta parte, aunque en el par de ocasiones que he estado es francamente recomendable, con un precio muy ajustado.
El segundo es La Raclette de Capone, sito en la planta alta. Se trata de una sala muy amplia, muy luminosa gracias a los impresionantes ventanales que constituyen toda su pared oeste, con las mesas muy separadas, de manera que resulta muy agradable. Como el propio nombre indica, la base de su oferta son las raclettes, pero no adelantemos acontecimientos. La carta, si bien no es muy extensa, sà que permite configurar una comanda muy apetecible. Las entradas más destacables son las setas rebozadas con ali-oli y una cazuela de quesos fundidos que es todo un placer. Para los segundos sà que hay que tirarse al aparato estrella de la casa. Son unas planchas del tipo piedra, habilitadas en su parte inferior con unas resistencias para poder hacer raclette. Para comer hay bandejas de carne (de buey, de cerdo ibérico y de magret de pato), de embutidos, de verduras y el queso para la raclette. También se pueden pedir huevos de codorniz que se pueden cocinar tanto en la piedra como en la sartencita de raclette.




